Reconociendo nuestras raíces: cerrito de indios y patrimonio biocultural
- Emilia Robaina
- 20 jul
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Actualizado: 30 jul
Por Emilia Robaina
Primera Edición - Agosto de 2026
Introducción
Miles de años antes de qué existieran los alambrados, las carreteras o los cultivos que dominan gran parte del paisaje uruguayo, los pueblos originarios que habitaban estas tierras empezaron a transformar su entorno.
En medio de humedales, tierras bajas, sierras y extensos pastizales estos pueblos construyeron montículos de tierra que aún hoy existen, a estos se los conoce como cerritos de indios.
Este año, la consigna del Día del Patrimonio será “Raíces indígenas. Pasado, presente, futuro” en este contexto, es importante visibilizar y poder reconocer el patrimonio indígena que tenemos en nuestro país, los cerritos de indios nos invitan a mirar este legado desde el presente, ya que son estructuras que podemos observar a simple vista y están siendo estudiadas por la academia hace más de 40 años.
Sin embargo, a pesar de su relevancia histórica, científica y cultural, estos sitios enfrentan amenazas vinculadas a las actuales transformaciones del territorio y a los modelos de producción, como el agronegocio, las empresas forestales y proyectos inmobiliarios. Esto plantea una pregunta incómoda ¿cómo valorar y proteger un patrimonio indígena milenario cuando los territorios que lo contienen son también considerados recursos económicos estratégicos?
II. El mito de la desaparición
Durante gran parte de la historia de nuestro país se sostuvo que los pueblos originarios habían desaparecido por completo. Las matanzas sistemáticas, las enfermedades introducidas por los europeos a partir del siglo XV, la separación de familias, el reparto de infancias en estancias y la asimilación forzada de individuos desarraigados de su cultura formaron parte del genocido y etnocidio ocurrido en Uruguay, y en todo América. Luego de exterminar las culturas preexistentes del territorio también se impuso la idea de que la presencia indígena había dejado escasas huellas materiales en el territorio.
Hoy en día las investigaciones arqueológicas han demostrado lo contrario. El territorio que hoy conocemos como Uruguay ha estado habitado por seres humanos desde hace más de 11.000 años antes del presente (aP). Aunque no existen registros escritos sobre estos primeros habitantes, sí tenemos bajo tierra y en los distintos paisajes del Uruguay evidencias materiales de su presencia.
III. El fenómeno de los Cerritos de indios
Los cerritos de Indios son construcciones en tierra, también suelen ser llamados islas por las poblaciones locales. En nuestro país estos comenzaron a ser construidos hace por lo menos 5600 años antes del presente (aP) por los pueblos originarios de ese entonces.
Se encuentran distribuidos en conjuntos de cientos o miles, están ubicados de forma precisa al menos 3000 de ellos, pero se cree que el número es mucho mayor.
¿Qué denota esto? Que no están aislados, estos son consecuencia de la domesticación del paisaje, de generar las condiciones adecuadas en el ambiente para poder habitar los humedales. También se pueden encontrar en zonas de lomadas o de serranías, marcando puntos estratégicos en el paisaje.
Éstos tienen diversas formas y tamaños, pueden variar desde una altura de 40 cm hasta 7 m, pueden tener un diámetro de pocos metros a 30, 40 o incluso 50 m. Las formas suelen ser de montículos, pero también hay en formas de anillos y alargadas, como caminos.
Su principal rol fue el de la vivienda, se construían tolderías o aldeas sobre ellos, permitiendo establecerse en zonas cercanas a bañados sin ser afectados por las inundaciones periódicas, características de estos ecosistemas. Vivían durante cierto tiempo en ellos, ya que estos grupos constructores de Cerritos eran seminómades.
Estudios estratigráficos concluyen que fueron generados por la acumulación sostenida de tierra a lo largo de miles de años, estos evidencian los distintos momentos de construcción, uso y desuso de los montículos.
También sirvieron para producir alimentos (huertos), en ellos se encontraron las primeras evidencias de cultivo de plantas en el Uruguay, se cultivaba maíz, maní, porotos y calabaza, entre otras especies nativas. También se encuentra una biodiversidad única, ya que estos lugares contienen especies de distintas regiones del país.
En las últimas décadas, distintas organizaciones y colectivos indígenas del Uruguay reivindicaron a estos sitios cómo sagrados. Los cerritos son espacios de memoria. Los enterramientos hallados en muchos de estos sitios los dotan de una importancia simbólica para quienes reconocen en ellos la presencia y herencia de sus ancestros. La conservación de estos lugares toma una dimensión ética, ya que implica respetar no solo un patrimonio arqueológico, sino también de los vínculos culturales y afectivos que diversas personas y comunidades establecen con sus antepasados. Para muchas personas y colectivos indígenas contemporáneos, estos lugares son cementerios ancestrales y espacios con un profundo significado cultural y espiritual.
IV. Patrimonio inmerso en un territorio amenazado.
La problemática de los cerritos no puede separarse de las transformaciones que experimenta nuestro bioma pampa. En un estudio sobre “herencia agrotóxica” y sustentabilidad en Uruguay, analizan cómo décadas de intensificación productiva han generado dependencias tecnológicas y ecológicas asociadas al uso de agroquímicos.
Los autores utilizan el concepto de herencia agrotóxica para describir los impactos acumulativos que estos modelos dejan sobre los ecosistemas, los sistemas productivos y las comunidades rurales. Aunque el estudio se centra en la lechería uruguaya, sus conclusiones permiten reflexionar sobre procesos más amplios que afectan al conjunto del territorio nacional.
La expansión de monocultivos, la forestación, el drenaje de humedales y el uso intensivo de agroquímicos forman parte de un modelo que transforma y amenaza los paisajes donde se encuentran los cerritos de indios. Esta situación es preocupante porque los cerritos suelen estar en ambientes de alta biodiversidad estrechamente vinculados a estos. Las formas en que se destruyen estos lugares son diversas, entre ellas, la construcción de hidrovias, nivelación y movimientos de tierra con máquinas, saqueo o erosión natural.
Desde esta perspectiva, la conservación de los cerritos implica cuestionar los efectos de los modelos de desarrollo dominantes sobre el territorio. Preservar estos sitios es proteger tanto la memoria de los pueblos originarios como los ambientes que hicieron posible su existencia. Cuando un cerrito desaparece, no solo se pierde información sobre las sociedades indígenas que lo construyeron, sino también una parte del paisaje cultural y ambiental que permitió su existencia.
V. Nuevos horizontes
En los últimos años, algunos investigadores han comenzado a cuestionar las formas tradicionales de gestionar el patrimonio arqueológico. Algunas investigadoras del CURE señalan que los cerritos de indios no deberían entenderse únicamente como objetos del pasado que deben ser estudiados y conservados por especialistas.
A partir de la experiencia desarrollada en India Muerta, Rocha, el convenio entre el CURE y el instituto nacional de colonización (INC) dio origen al proyecto “Cerros Lindos” entre 2016 y 2021, este reunió a investigadores, productores rurales, instituciones públicas y comunidades locales en torno a la conservación de los cerritos de indios y la producción. Entre sus acciones se incluyeron actividades de investigación, monitoreo y conservación, educación patrimonial, recuperación de conocimientos locales y producción responsable vinculadas al territorio.
La propuesta buscó demostrar que la protección del patrimonio no tiene por qué ser incompatible con las actividades económicas. En este sentido, "Cerros Lindos” es una experiencia pionera en Uruguay, propone una gestión ambiental y del patrimonio basada en la colaboración entre distintos actores sociales y en el reconocimiento de los múltiples valores que poseen estos paisajes.
VI. Comentarios finales
Los cerritos de indios nos invitan a repensar la relación entre sociedad, territorio y memoria. Estas construcciones muestran que los pueblos originarios no fueron simples habitantes de la naturaleza, sino actores capaces de transformarla, gestionarla y habitarla de manera sostenible durante miles de años. En un contexto donde los humedales y otros ecosistemas enfrentan crecientes amenazas, los cerritos nos recuerdan que existen otras maneras de vincularse con el territorio. Su protección y uso adecuado es una oportunidad para reflexionar sobre otros modelos de desarrollo o alternativas al desarrollo.
El patrimonio debe dejar de ser un conjunto de bienes protegidos y pasar a entenderse como una herramienta para fortalecer vínculos comunitarios, promover el diálogo entre distintas generaciones y saberes.
Por último, la conservación del patrimonio no puede separarse de las discusiones sobre el uso del territorio. La expansión de modelos productivos intensivos, la transformación de humedales y los impactos ambientales asociados al uso de agroquímicos ponen en riesgo tanto las estructuras arqueológicas como los ecosistemas que surgieron de ellos. La protección de los cerritos exigen una visión integral que articule patrimonio biocultural, biodiversidad y desarrollo sostenible.
Fuentes consultadas
Barreiro, David; Gianotti, Camila y del Puerto, Laura. Cerros Lindos. De la cadena de valor del patrimonio cultural al patrimonio como innovación social. 2022.
Del Puerto, Laura; Inda, Hugo; Gianotti, Camila y Fagúndez, Carolina. Pre-Columbian Mounds Harbor Distinctive Forest Communities in the Southern Campos of American Pampas. 2023.
Evia, Valentina; Alzugaray, Santiago; Taks, Javier; Sosa, Fernando y González, Yamandú. Herencia agro-tóxica y transiciones a la sustentabilidad en la lechería uruguaya. 2024.
Gianotti García, Camila y del Puerto, Laura. Los cerritos de indios como paisajes culturales y bioculturales del este de Uruguay. 2017.
Gianotti García, Camila; Criado-Boado, Felipe y López Mazz, José M. Arqueología del paisaje: la construcción de cerritos en Uruguay. 2008.
López Mazz, José M.; Gascue Amaral, Andrés y Moreno Rudolph, Fernando. La prehistoria del este del Uruguay: cambio cultural y aspectos ambientales. 2004.
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